sábado, 10 de mayo de 2008

LA CASTIGLIONE


Esta es aquella cortesana de alto copete, del s. XVIII, que trataba con reyes y la avestucracia. Ya hablé de ella antes. Llevó tan mal el envejecer, que cuando ya no era guapa se volvió loca, no salia de casa y tapo todos los espejos con paños negros. Las hay sagerás. Y encima debia ser una derrochadora, pues no ahorró para la vejez y murió como una mendiga. La pobre. Era un poco tonta. Tenia en su correspondencia un código de señales, que, por ejemplo, si ponía una crucecita, significaba que se había besado con el amante importante de turno, y si habia muchas crucecitas, muchos besitos. Si la cosa pasaba a mayores, ponia un circulito, o una cruz, no recuerdo bien.Lo que no especificaba si ponia a veces varias crucecitas...

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