En La Habana hay dos sitios para beber dos bebidas locales, y que en ninguna parte del mundo las hacen como allí, las que no son de allí, una birrias y burdas imitaciones. Pero los daiquiris del Floridita son bebida de dioses. Yo solo me tomé uno, pero hubiera seguido. Comprendo que Hemingway los tomase siempre dobles. Otro sitio emblemático es La Bodeguita del Medio. Allí son famosos los mojitos, pero esos ya no me gustan tanto. Con uno me basta. Allí comi un arroz con judias que le llaman blanco y negro, que es típico cubano y está muy bueno, bananas cortadas a rodajas y empanadas. Las bananas, al revés de los plátanos, y a pesar de su enorme tamaño, o seguramente por eso, no saben a nada. pero empañadas y fritas, como acompañamiento, no están mal. Sobre todo si el rebozado está algo picante. En Santo Domingo probé el Coco loco, me parece que se llama, y está casi tan bueno como el daiquiri. Menos mal que no vivo en esos sitios, `pues acabaría alcohólica perdida, es que uno solo no te sirve. Hay que coger una buena cogorza, cosa que no está bien.