martes, 22 de abril de 2008
LA DEPRESIÓN
Hay dos clases de depresiones: Las exógenas y las endógenas. Esto no tiene nada que ver los los maniácos depresivos o los bipolares; es la depresión pura y dura. El dolor de la depresión, de una verdadera depresión, es tan duro que es peor que la mayoría de dolores físicos. Ahora está de moda decir "estoy depre", cuando se está triste, pero la enfermedad esta no es solo tristeza. Es inexplicable, y hay que haberla pasado para comprender. La depresión exógena es la más "fácil" de curar, aunque esto tiene una remisión larga y difícil. Se llaman así las depres que son causadas por una causa externa: Muerte conyuge o amigo o animal de compañía, perdida empleo, y cosas por el estilo. Hay que ir enseguida al médico , al psiquiatra, y él te recetará unos medicamentos que, si los tomas puntualmente, van muy bien y al cabo de unos meses va remitiendo. También es conveniente hacer una psicoterapia a la vez.Parece una tontería pero no. Luego está la peor, que es la depresión endógena, que no obedece a ninguna causa y se presenta de pronto y cuando le parece, como si te saliera un grano en la punta de la nariz. Esta suele ir acompañada de ataques de pánico y de alguna que otra manifestación obsesiva o angustiosa. Cuando se presenta causa mucho asombro y susto, porque no se sabe lo que al enfermo le está pasado. De pronto se siente muy mal, pero los demás, cuando le preguntan qué le duele, y el interesado contesta que nada, le dicen que son cosas de su inaginación. Pero cada vez se contesta eso menos, porque la enfermedad maldita cada vez ataca a más gente. Siempre la ha habido. En la Biblia, en la historia del Rey Saul, se ve con toda claridad que el monarca la padecía, y cuenta que "había caído en la enfermedad de la tristeza" y no se le iba, aunque fueran a la corte los mejores músicos y recitadores de poemas, cantores y gente así a ver si le animaban un poco. Pero una enfermedad así no se cura con musicas. Hay que cogerla muy a tiempo, y aún así puede toda su vida tener brotes, especialmente en los cambios de estación, pero no se sabe mucho porque esos brotes pueden aparecer a lo largo de toda la vida y en cualquier mes. Es una enfermedad casi siempre incurable, y muy incomprendida. Suele ir acompañada de otras cosas de tipo obsesivo, paranoico, y psiquiátrico.Hay que tomar siempre la medicación estipulada por el medico,a sus horas. Esto es muy importante, porque hay gente que en cuanto se encuentra un poco bien descuida las pastillas y entonces pueden suceder cosas graves, tanto para el enfermo como para su entorno. Ha habido muchos artistas, politicos, gente famosa, que la han padecido. Los ultimos reyes de la dinastía de los Austrias casi todos la tenían, y la llamaban "enfermar de melancolía". Si Juana la Loca hubiera vivido hoy día hubiera sido un caso más que con la correspondiente medicación hubiera sido una enferma ambulatoria. Pero es que a la pobre le hicieron justo lo contrario que necesitaba para la remisión de su estado. Siempre ha existido, pero en el mundo moderno más y más. Van Gogh la padecía, y en un arranque de desesperación, pues a veces el dolor psíquico es tan fuerte que se cree el interesado que haciéndose un dolor físico grande el otro dolor "del alma", por decirlo de alguna manera se atenuará, se cortó una oreja. El era, hay pocos, un "loco"consciente de que lo era, y cada semana iba él mismo al manicomio de Arlés a recibir unas curas tremendas en las que se les metía a los enfermos atados en agua muy caliente, y yo que sé qué más...En la antigüedad los enfermos de estas cosas, que tienen muchas variantes, se les consideraba tocados del espiritu de Dios, pero en la Edad Media se les castigaba y maltrataba que era un horror. Los familiares, si le quieren, pasan un infierno.
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