

Como yo al entrar en la ciudad de El Cusco, capital sentimental de los indios peruanos, ví en un edificio grande, que parecía el Ayuntamiento, una bandera gay, la del arco iris, pensé inmediatamente que era la bandera de los gays, y pensé: -¡Vaya edificio que tienen aquí para ellos !¡debe de haber muchos!. Cosa que me extrañó, pues los indios son bastante machistas. Pero como ya no me asombra casi nada, lo creí. Poco después, en otro edificio público, me encuentro con la misma bandera. Y otra. Y más. Yo pensé: "esto no puede ser".Pregunté al chófer del bus que bandera aquella, y me contestó:-"Es la bandera de aquí, señora, la bandera de El Cusco, nuestra bandera..."."-Pero no saben-respondí yo- que esta es en toda Europa y el mundo la bandera de los gays?"."¡Ay, sí, señora!". "-La vamos a tener que cambiar, ¡y nos da una pena...!". Qué cosas. Y la cusqueña es mucho más antigua...
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