Estoy terminando de leer la biografia de la escritora inglesa de novelas policíacas P.D. James, de la que tengo un par de libros que me gustaron mucho. Los recomiendo.Pero su biografía es más interesante.Claro, la realidad siempre lo es, y más original e increible que la verdad. A veces pienso en cosas que me han pasado , que si las pusiese en una novela no resultarían creibles. Como lo de esa amiga, que no me puedo quitar de la cabeza, que me dice que tiene un espíritu en su casa que le dice por las noches que tiene el teléfono mal colgado. Yo a mí esto no me parece serio. Si los espíritus quieren manifestarse, debería ser para decir cosas más útiles y trascendentales, como que nos pongamos a bien con Dios porque nuestra hora final esta cerca, o que nos arrepintamos de nuestras trapacerias porque vamos a ir al Erebo, o cosas así. Pero bien mirado es mejor que no nos asusten demasiado. Aunque yo ya estoy curada de espantos. Yo nunca he oido voces, pero el hijo de mi profesora de ruso que estaba esquizofrénico sí las oía, y Juana de Arco también. Yo siempre he pensado que Juana de Arco estaba como una chota.,pero entonces, si hacías cosas raras, o te quemaban en una pira o te hacian santa.A la pobre Juana le tocaron ambas cosas.
Ayer noche antes de dormirme estuve pensando en lo que habia escrito acerca de mi vida militar, pues con cinco años trabajando en un cuartel, es como si hubiera hecho varias veces la mili. Cuando salí del colegio hubo una cosa que entonces me pareció muy normal, pero ahora con el tiempo me intriga. Cuando salí del colegio, lo primero que hizo mi padre fué llevarme al polvorín de Puntiró, del cual era el Jefe, pues pertenecia al Servicio de Armamento.Allí me enseñó a usar un arma. Me enseñó a cargar una pistola, quitarle el seguro, montarla y disparar. Lo hacía contra unos blancos que había en el fondo del valleMe gustó mucho. También me enseño a disparar con fusil y metralleta. Las metralletas de antes eran las precursoras de las actuales Kalachnikov, que son estupendas. Las tienen en todos los ejércitos del mundo.Pero yo con la pistola tenia dificultades para dar en el blanco, porque hay que reconocer que las armas de fuego están hechas para brazos masculinos, y una pistola del 9 corto pesa lo suyo, y encima si tienes que mirar por el punto de mira y dar en el blanco, la cosa no es fácil.Con el fusil va mejor, pues podía apoyármelo en el hombro y sujetaba mejor el arma.. Pero lo que más me gustaba era la metralleta. Pegaba un montón de tiros seguidos, armando un estruendo espantoso. Porque un tiro hace muchísimo ruido. En la tele y las pelis los tiros apenas suenan, pero en la realidad un disparo resulta ensordecedor. Por eso en las peliculas de yankis cuando están en una galería de tiro llevan un protector para los oídos., pero yo no llevaba nada. . Pero no es necesario, yo estaba en campo abierto y cuando se está en la guerra nadie lleva protectores y entonces todos acabarían sordos. Cuando se dispara con pistola pega un bote atrás considerable,, por lo q ue conviene cogerla con las dos manos. En las pelis las mujeres fijaros que siempre las cogen con las dos manos, pues sino es muy difícil hacer blanco. Yo tiraba con una,(mano) porque mi padre lo quería así, y a mi me daba igual. Yo tiraba a los blancos pero como estaban tan lejos no sabia si atinaba o no.Solo veía una nubecita de humo. Una vez vi correr a un hombre despavorido, y era un guardia jurado que a lo mejor estaba buscando setas o espárragos y le di el susto de su vida--- Pero es que los milicos, padre comprendido, son muy brutos.
Cuando mi progenitor se retiró lo hizo de coronel, y subastó sus armas, todas menos una pistola alemana preciosa a la que hizo inutilizar horadando el cañon. Es preciosa, y yo la conservo. Es realmente bonita, y diferente a las que usan los militares o la ETA, que son del 9 corto, que es el calibre más corriente. Esta alemana es especial. Es alargada y se ajusta perfectamente a la mano, a pesar de ser grandecita.Pero tiene un diseño bonito de verdad, y está grabada con las iniciales de mi padre.
Nunca sabré por qué él pensó que esto del saber disparar podría ser parte de mi educación, pero ya dije antes que me dió una educación de boy scout, muy práctica para la vida, porque quizás pensó que un día me podría ser de utilidad.Nunca se sabe, Cuando menos se `piensa, salta la liebre.
Hubo una subasta de armas cuando yo trabajaba en el Servicio de Armamento, y había una pistolita pequeña, del 6,35, que era una preciosidad. Yo la quería, pero mi padre me dijo que nanay.Debió pensar que un dia era capaz de usarla...Pero era una monada, pequeña, no pesaba, fácil de manejar y con una munición minúscula. Por lo que había que disparar de muy cerca. Pero se podia con ella matar perfectamente a una persona a quemarropa.
Todo esto es verdad, no son cuentos que me invento- A veces pienso que los que me leen creen que cuento mentiras, pero yo tendré muchos defectos, , mas mentirosa no soy. Todo lo que cuento en estas memorias es la pura verdad, y no exagero- Yo no tengo la culpa de tener amigas que tienen fantasmas en su casa, y conocer a tanto chiflado... Ya dice el refrán: “Dios los cría...”
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